En definitiva, no publicaré mi libro ahora este año, ya que comprendo que recién empieza mi vida, recién a mi edad empiezo a vivir lo más hermoso. Boté las paginas en donde escribía lo amargo que me pasaba en el correr de los días, boté lo que me hacia ser infeliz, lo que me hacia ver todo gris y sin esperanza. Y no fue fácil pero creo que la determinación que tuve es escencial si quiero que las cosas empiecen a cambiar en mi vida... Es tan difícil todo esto, de un día para otro dejar de hacer cosas que antes hacia, no es fácil. Ser como un caballo de carreras que solo busca mirar su objetivo. Ser moldeada por Dios todas las noches al orar.
Ese sábado me cansé de estar viviendo una rutina diaria, en donde era constante escribir cosas sinceramente horribles, de llorar de dolor, de hacer cosas que realmente no me llenaban. Me rendí ante Dios, no queria seguir haciendo cosas que me dañaban (emocionalmente y fisicamente), no queria mentirme más haciendo planes que jamas resultarian. Creyendo en cosas que yo sabia que era una vil mentira, queria sentirme viva de nuevo. Recuerdo que lloraba de ganas de que esa tormenta se detuviera, pero no temporalmente, sino para siempre.
Llevaba años sin sentir lo que sentí el sábado y no quiero dejar de sentir lo que siento. Aunque a veces recuerde todas las cosas malas que dije, las cosas que pensaba, las cosas que hice con mi cuerpo, la manera en que estaba mi mente antes de todo esto. NUNCA creí que fuera a pasar lo que pasó. Nunca pensé que un corazón verdaderamente marchitado pudiera ser renovado como lo está ahora. Siento tan siertas las palabras de que un corazón desidido puede cambiar la forma de vivir, de querer experimentar cosas locas, abzurdas. De creer algo que no se ve, pero que te llena mas que cualquier cosa tangible, algo maravilloso, algo inexplicable, algo en donde tú te determinas a cambiar por siempre, algo que determina tu futuro, algo que esta definido para ti.
Me siento tan segura, como si estuviera todos los días en el hueco de la mano del ser que más amo, sé que allí jamás alguien me dañará, se que estaré segura. Es tan así que no me preocupo de lo que pueda venir, porque sé que lo que sea es porque Dios lo quiere así. Y no lamento haber vivido las cosas que viví, pasar por las cosas que pasé. No lamento haber conocido a las personas que conocí. No lamento, ni lloro porque no pude experimentar esto antes, sino que lo atesoro en mi baúl para ir a buscar todos los días ese tesoro preciado que me hace estar así. Creo que este es solo el comienzo de un cambio radical en mi vida y lo reitero porque siento que es el momento adecuado, el tiempo en que la depresión se tenia que ir de mi vida, el tiempo en que se acaban las peleas en mi casa, el tiempo de detuviera todo lo que me estaba dañando lo que me hacia reaccionar demaneras insólitas.
Bueno siento que tengo tantas cosas para decir, pero no todas publicables. Solo me queda decir que siento haber lastimado a gente que en realidad quería ayudar, pero cuando uno no está bien, no puede dar lo que uno no tiene, quizás solo puede dar consejos que jamas se aplicarían a uno mismo. Sin embargo, siento que ahora puedo hacerlo, estoy bien conmigo misma y eso es lo mas valioso que puedo entregar. Tengo que pedir perdón, por muchas cosas. Solo de esa forma me sentiré completamente bien , como quiero estarlo.
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